wordpress-589121_640En aRRsa! usamos WordPress para nuestras webs y para los proyectos de clientes. Con él he aprendido casi todo lo que sé de programación que ya es bastante de trastear CSS y algo de PHP, pero sobre todo he desarrollado una gran capacidad para resolver casi cualquier reto que me presentan. Esto es posible gracias a la increíble comunidad alrededor de WP que no sólo crea herramientas y plugins sino que comparte sus trucos y soluciones. Lo que más valoro de WP es precisamente esto: cómo permite introducirse en el mundo del código a cualquiera que quiera dedicarle algo de tiempo y también cómo permite a quien quiera hacer sus aportes y su capacidad de ir incluyéndolos en el “core”.

Es por ello que intento estar al día de las buenas prácticas de uso de WP, algo así como hacer honor al software. Esto es por supuesto interesado porque el uso de temas mal hechos me ha hecho perder un tiempo precioso. Hace ya tiempo, antes de usar cualquier pedazo de código, intento asegurarme de que está bien hecho. Y una manera fácil de hacerlo es tirar del repositorio de WordPress.org. Además he ido descubriendo algunos desarrolladores especialmente cuidadosos, como Justin Tadlock, al que alguna vez he nombrado aquí.

Con todo esto, me he convertido en una auténtica admiradora de algunas empresas basadas en este software libre. Sus modelos de negocio son tan distintos como interesantes. Algunas son pequeñas como ThemeHybrid y ofrecen soporte de sus propios desarrollos  y otras como Automattic, que es enorme en impacto pero relativamente pequeña en tamaño, ofrecen servicios centralizados. Todas ellas creo que son un gran ejemplo de globalización de los pequeños: pequeña escala y gran alcance. De Automattic sobre todo me fascina cómo se organizan para trabajar y cómo lo cuentan, es la primera empresa transnacional y distribuida de gran impacto que conozco.

Y también hay negocios y formas de usar WP que no me gustan nada y me parece que atentan contra la idea base de WP. Esos intento no usarlos, claro.

Todo esto me ha llevado a consultar periódicamente páginas como wptavern.com donde se comenta la actualidad de WP. Y, por lo visto, los últimos meses están siendo moviditos en el mundo WP. Algunos cambios en el “core” están poniendo a muchos descontentos y levantando muchas reflexiones interesantes sobre el gobierno de lo común. Pues WordPress, como un software libre utilizado por buena parte del internet actual, tiene responsabilidades con sus usuarios. Un ejemplo sencillo sería una vulnerabilidad de seguridad en el código pero también tiene que actualizarse a las nuevas preferencias de los usuarios. Así que, como todo en la vida, tiene que estar siempre cambiando. Cuáles son esos cambios y quién los decide está siendo un tema recurrente.

No entraré en las polémicas porque no las conozco tan bien. Baste decir que a muchos de los que han generado negocios basados en WP no les gustan los nuevos cambios. Lo que quería fijar con este post es que este universo puede que sea uno de los lugares privilegiados donde observar cómo entendemos el gobierno de lo común en los próximos años.

De las lecturas he sacado en claro algunas ideas:

La amenza del “fork”

Los distintos tipos de perfil en una comunidad pueden tener intereses e ideas contradictorios, en WP hay, al menos, programadores, desarrolladores y diseñadores de producto, desarrolladores de webs a medida y usuarios finales y lo que quiere un usuario no es lo mismo que lo que quiere el que desarrolla webs para clientes. El primero querrá facilidad de uso y estar a la última y el segundo querrá estabilidad y facilidad de implementación. Yo creo que WP está más dedicado a los primeros y establece bien claro en su filosofía fundacional que prefiere no dar opciones. La dificultad de ir con todo hacia adelante demuestra bien claro que no es una plurarquía. Claro que también lo habían puesto en su filosofía, es una meritocracia. Así que, ojo, cuando leemos comunidad WP no tenemos que pensar que es una comunidad real, sino una agrupación de netócratas y consumidores [-> por lo que me apuntáis en los comentarios esto no queda claro: cuando digo que WP es netocracia + consumariado, no me refiero al ecosistema completo de WP sino a  los cambios en el core y en los servicios comunes de wordpress.org, aquí las cosas sí las decide una minoría implicada, directamente en el desarrollo y mantenimiento pero también en su capacidad para crear tendencias de uso, el resto se comportan como usuarios del core y servicios. La palabra netocracia me pareció adecuada por la importancia no sólo del código sino de crear tendencia en sus formas de uso, quizá la palabra que uso antes es mejor, meritocracia, pues ese grupo es flexible y abierto según aportes más al proyecto.] (Para poner esto en contexto podéis leer el estupendo post de Tom Mcfarlin, en inglés)

La pregunta que me planteo es ¿los bienes comunes pueden llegar a producirse en pequeñas comunidades reales o siempre necesitarán de mayor masa crítica y, por tanto, de una netocracia con identidades definidas por pertenencias encadenadas de una meritocracia que sale de las comunidades reales del ecosistema general?

El peligro de la especialización

Como decía al principio, una de las cosas maravillosas de WP es que es muy dado a que un usuario se convierta en productor (de plugins, trucos, soporte, adaptaciones, etc). Sin embargo parece que se peca de que en la agrupación de valorar a los desarrolladores por encima de otros perfiles de productores. No me parece mal que se diferencie entre usuario y productor en la gestión de cualquier bien común, al contrario hacer es lo que creo que debe definirnos como parte de la comunidad. Pero parece que en WP hay un sesgo importante hacia los programadores, al fin y al cabo “son los que producen el bien principal”. Los otros perfiles o bien deberían haber tomado parte en escribir el código o bien deberían haberse enrocado en sus posturas de diseñadores, aplicadores o desarrolladores de producto.

En este sentido creo que debo mencionar que la cultura de Automattic parece ir más por ese camino. Su CEO Matt Mullenweg siempre defiende que los aportes a WP.org pueden ser en cualquier campo y en su empresa importan tanto los del foro de soporte como los desarrolladores, o más.

Y el de confundir adhesión con aporte

En el post de McFarlin también se ve cómo las formas importan y en comunidades tan grandes muchas veces se pierden, el uso de libros de caras perjudica seriamente las relaciones: se confunde aporte y debate con adhesión (echadle un ojo a algunos comentarios en los posts de wptavern.com sobre el customizr o al hashtag #wpdrama)

La importancia del aporte real

En el anterior post enlazado y sus comentarios se ve algo interesante: el propio Mullenvweg aboga porque WP sea de veras un bien común de todas las empresas y profesionales que lo usan, proponiendo una cifra de un 5% de la empresa dedicada a ello. Creo que aquí está el kid: si aportas a un proyecto de software libre (o cualquier otro bien común quiero pensar) y te conviertes en productor ya no eres dependiente de lo que decida la mayoría o la netocracia. Como es un bien común siempre podrás “forkear”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *